Sabrosas pasiones
- 28 sept 2016
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Hoy en día es muy raro ser testigos de alguien que se sustente económicamente haciendo lo que más le apasiona en la vida, y si esa pasión resulta también ser deliciosa, es sencillamente increíble.
Choco l’Art Studio es un proyecto culinario establecido en el Mercado Chapultepec. Está conformado por Rocío Lizárraga y su novio Germán, que tras egresar de la universidad como chefs deciden adentrarse de lleno al mundo del chocolate, logrando crear estos pequeños dulces con sabores, colores y procedimientos muy diferentes a lo que la gente está acostumbrada a consumir.
Con tan solo 27 años de edad, Rocío trabajó en varios restaurantes y hoteles antes de especializarse en el arte del chocolate para después poner su primer punto de venta establecido en el Mercado Chapultepec. Antes, Choco l’Art Studio se presentó en la Feria Navideña en Centro Magno, donde se lanzó el producto por primera vez a la venta y resultó ser un buen experimento, ya que se dieron cuenta de qué sabores se vendían más, sacaron nuevos sabores y mejoraron otros.
La chocolatería contiene 18 sabores diferentes de este dulce; cada uno representa un sabor de un país o región en específico, como el de vino tinto que representa Chile, maple que da alusión a Canadá o de metate a Oaxaca. Esto, según Rocío, fue la etapa más difícil del proceso creativo; el tener una identidad que los resaltara de otros.
El mundo necesita más Rocíos en él; mujeres que su pasión se convierte en una de sus metas y no descansan hasta sentirse satisfechas con los resultados. Habrá quienes la tengan más fácil que otras, pero son los obstáculos y el cómo se enfrentan que hace que el resultado tenga mucho más sabor.
“No se desesperen, es un proceso muy lento […] al principio se le batalla […] pero es una muy bonita experiencia. El saber que es algo tuyo es muy satisfactorio”, concluye la chef.




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